Final

Final
En un cielo azul avejentado fui a buscarte.
Era tarde, tormenta, y esas siempre fueron nuestras.
Cerré los ojos, me entregué al vaivén del mar,
entre palabras viejas y una sensación molesta.
Enfrenté tu sinceridad.
Cuando la oscuridad se hizo dueña,
en un suspiro de suerte,
entendí que tenía que olvidar.
Al lapso violento del tiempo
solo le dejo el deseo
de un día verlo cambiar.